Este lunes comenzó en el Tribunal Oral de Villarrica el juicio contra Jorge Ruiz Lara y Héctor Pereira Painenahuel por los delitos secuestro y robo con homicidio perpetrados el 13 de junio de 2012 en perjuicio de un chofer de taxi colectivo en la ciudad de Pucón.

El fiscal jefe de Pucón, Jorge Calderara, solicitó para ambos la imposición de la pena de presidio perpetuo calificado por el delito de robo con homicidio, y una pena 5 años y un día de presidio por el delito de secuestro simple.

Jorge Ruiz Lara y Héctor Pereira Painenahuel fueron acusados además del delito de robo en lugar no habitado frustrado, cometido esa misma noche, por el cual arriesgan una pena de 540 días de presidio.

Para acreditar los delitos y la participación de los acusados la Fiscalía ofreció como medios de prueba las declaraciones de 27 testigos y 16 peritos, además de evidencia documental y material.

Los hechos

La acusación establece que el 13 de junio de 2012, en horas de la noche, los imputados concurrieron hasta el paradero de colectivos de la línea 1 ubicado en calle Ansorena, donde  abordaron el vehículo conducido por la víctima Nelson Figueroa Manzanares.

Tras pactar la tarifa, le indicaron que debían concurrir al sector Los Nevados, pero en el camino lo intimidaron con un cuchillo, lo ataron de manos y pies con una huincha adhesiva plástica de embalaje, y lo llevaron contra su voluntad hasta la localidad de Caburgua, primero en el asiento trasero y luego en el maletero del vehículo.

La madrugada del mismo 13 de junio de 2012, los imputados a bordo del móvil y con la víctima maniatada, concurrieron hasta el inmueble ubicado en el km. 4 sector Santa María, con la finalidad de sustraer especies, sin embargo al romper un vidrio activaron la alarma, lo cual provocó que huyeran del lugar sin lograr sustraer especies.

Acto seguido, los imputados decidieron huir a la ciudad de  Temuco y tras recorrer varios kilómetros, al llegar al puente del canal Allipén, ubicado a unos 4 km aproximadamente desde la bifurcación del camino que une Freire – Villarrica, hacia Radal, detuvieron el vehículo, bajaron a la víctima, quien aún se encontraba con vida, y la trasladaron hasta una de las barandas del mencionado puente.

Desde ese lugar, aún amarrado de pies y manos, y amordazado, procedieron a empujarlo hacia el canal, hacia el cauce del mismo, con la intención de matarlo y deshacerse de su cuerpo en un lugar apartado y oscuro, y de este modo asegurar su impunidad.

Nelson Figueroa Manzanares fue arrastrado por la corriente varios kilómetros a través del canal y falleció ahogado.  La autopsia confirmó como causa de muerte la asfixia por sumersión.

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