A pocas semanas de que BCI pidiera la quiebra de una de las salmoneras filiales de Pesca Chile, Acuinova, toma fuerza la versión de que ésta firma se vendería.

Cercanos al proceso indican que esta jugada de BCI de pedir la quiebra se debió a que en Pescanova “cortaron la línea de lealtad” y, además, los bancos esperaban que la matriz española tuviera “el compromiso de hacer algo en serio” para rescatar sus filiales locales, afirman.

Aunque según la síndico de la fallida, Mariclara González, aún ni siquiera se piensa en una venta, pues está completamente abocada a la continuidad de giro y al posterior proceso de verificaciones de créditos (trasciende que serían 4,4 millones de euros). Fuentes cercanas al proceso han indicado cuál sería el valor comercial de Acuinova: unos US$ 120 millones, y a su vez, el valor de los pasivos sería cercano a los US$ 180 millones.

Estas cifras coincidirían con las que informó DF en octubre pasado, cuando fuentes ligadas a Cupquelan (filial de Cooke en Chile) revelaron que la firma está dispuesta a pagar por Acuinova entre US$ 100 millones y US$ 150 millones.

El valor comercial habría caído, pues antes de declararse la quiebra fuentes ligadas a la compañía estimaban el valor de Acuinova entre US$ 160 millones y US$ 200 millones. La referencia de esta tasación anterior está dada por una oferta de compra que se había hecho por Acuinova hace unos tres años, pero que finalmente no se concretó.

La idea de la continuidad de giro es que el valor no siga bajando y que se recupere, para alcanzar nuevamente la estimación que bordea los US$ 200 millones.

Inminente venta


En las siguientes semanas, los administradores de Acuinova deberán tomar una definición estratégica: si venden únicamente a la firma, o si le añaden la otra filial salmonera de Pesca Chile, Nova Austral, a un mismo paquete. Así lo afirmaron cercanos del caso, quienes recalcan que Nova Austral es un activo de Acuinova.

La idea de la venta unida de las compañías hermanas cobra atractivo si se tiene en cuenta que Nova Austral tiene un gran potencial para la industria, puesto que está ubicada en Magallanes, lo que implica una serie de beneficios tributarios y, además, es una región con zonas aptas para tener una situación sanitaria más estable. Eso sí, antes de comenzar un posible proceso de venta de Acuinova, la quiebra tiene que sortear distintas etapas.

Por estos días la conformación del organigrama de la empresa está rearmándose poco a poco, con la síndico Mariclara González a la cabeza, quien decidió dar la continuidad de giro para que la salmonera siga funcionando. La abogada a cargo de la fallida afirmó hace unos días a DF que la continuidad de giro se dará hasta por lo menos la primera junta de acreedores, que debiera concretarse el 17 de abril. Esa reunión será eminentemente de planificación, donde además se entregará un informe detallado de la estimación de los pasivos de la compañía y, eventualmente, habrá una aproximación de los activos. Recién en la segunda junta ordinaria de acreedores, que sería en mayo, se propondrían las opciones de venta.

El directorio de Acuinova se allanó a la quiebra en una votación dividida, puesto que hay tres directores en la empresa, dos allegados a la administración de Pesca Chile (a cargo del síndico de Herman Chadwick) que tiene un 80% de Acuinova; y un director nombrado por Pescanova (Marcos Osuna, ex gerente general de Pesca Chile), que tiene el 20% de la salmonera. Osuna fue el voto en contra de la decisión de venta.

Fuente:(DF)

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