La Corte Suprema impuso al Fisco pagar la primera indemnización por una muerte ocurrida a causa del tsunami generado tras el terremoto del 27 de febrero de 2010.

 

Se trata de 55 millones de pesos en beneficio de la familia de Mario Segundo Ovando Garcés, quien falleció el 2 de marzo de ese año en el Hospital Las Higueras de Talcahuano, donde fue atendido.

 

La Sala Constitucional revocó la decisión del Tercer Juzgado Civil de Concepción y de la Corte de Apelaciones penquista, al determinar que se produjo una responsabilidad estatal en  este deceso, pues la familia de la víctima hizo caso de la recomendación de las autoridades de permanecer en sus casas luego que se descartara el tsunami.

 

No obstante, el agua cubrió la casa, y pese a que la familia logró subirse al techo de un auto, el hombre de 70 años sufrió una asfixia por inmersión, falleciendo tres días después en el mencionado centro asistencial.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here