Mientras los argentinos esperan llegar a los 18.000 millones de litros de leche para el 2020, desde hace tres años la producción lechera en ese país está estancada. Según los datos del Centro de la Industria Láctea (CIL), este año se producirá un 1% menos que en 2013 (112 millones de litros menos). A su vez, en 2013 había registrado una caída 1,1% respecto a 2012, que siguió al pequeño incremento de un 1,2% registrado en 2012. “Estamos en un escenario claro de estancamiento. No hay crecimiento”, sentenció el presidente de la CIL, Miguel Paulón al medio Infortambo, tiempo que afirmó que “el último año de crecimiento importante fue 2011, con un leve aumento en 2012 después”. En el año al que hace referencia Paulón se registró un aumento del 8,7%, al alcanzar un volumen de 11.206 millones de litros, el año siguiente apenas subió a 11.339 millones de litros.

Entre los motivos de la baja en la producción del país trasandino está la devaluación del peso argentino en enero que complicó fuertemente a todo el sector lácteo ya que mientras los productores cobran en pesos argentinos, los insumos que están dolarizados. A este escenario complejo se le sumó las intensas lluvias que acorralaron aún más a los productores. La mayoría presenta hoy una situación financiera delicada. “Estaremos este año un 1% o 2% por debajo de 2013”, aseveró el presidente del CIL.

Weitzler

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here