Guillermo Morales
Weitzler

(Reuters).- Furiosa con reportes de que el Gobierno de Estados Unidos espió sus comunicaciones privadas, la presidenta brasileña Dilma Rousseff podría cancelar una visita programada a la Casa Blanca y reducir sus lazos comerciales a menos que reciba una disculpa pública, dijo a Reuters un funcionario brasileño de alto rango.

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Un canal brasileño de televisión reportó el domingo que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por su sigla en inglés) estadounidense espió emails, conversaciones telefónicas y mensajes de Rousseff y el presidente mexicano Enrique Peña Nieto. La revelación de Rede Globo se basó en documentos filtrados por el ex contratista de la NSA, Edward Snowden.

Rousseff tiene programado realizar una visita de Estado a Washington en octubre para reunirse con el presidente Barack Obama y discutir la posible compra de aviones cazas por 4.000 millones de dólares, además de proyectos de cooperación en petróleo y tecnología de biocombustibles.

La visita, la única invitación de ese tipo extendida este año por Obama, debía simbolizar una mejora en las relaciones entre las dos mayores economías de las Americas, además de un reconocimiento al papel de Brasil como potencia emergente durante la última década.

Pero el funcionario, que pidió no ser identificado debido a la sensibilidad del episodio, dijo el miércoles que Rousseff siente que hasta ahora la respuesta de Estados Unidos ha sido insuficiente.

La presidenta está preparada para cancelar su visita a Washington y también para tomar acciones punitivas como descartar la compra de cazas F-18 Super Hornet de la empresa estadounidense Boeing Co.

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