Jorge Solís Appelgren Fundador de Gastronomía Patagonia          www.facebook/GASTRONOMIAPATAGONIA
Jorge Solís Appelgren
Fundador de Gastronomía Patagonia
www.facebook/GASTRONOMIAPATAGONIA

Hace algunos años atrás, visité por vez primera la Patagonia. Quedé maravillado por su belleza natural, por la sabrosa gastronomía y la cordialidad de su gente. Pero hubo dos cosas que se alojaron en mi retina mental en este viaje: las condiciones únicas que tienen los alimentos con los que se preparaban las recetas que hasta ese minuto conocía por lo que salía en televisión o en guías turísticas, y la historia que hay en la producción de estos insumos.

Poco tiempo después de este primer contacto con la Patagonia, me integré a un equipo de investigación y juntos, preparamos un libro que hablaba sobre este territorio y buscamos entregar en cada una de sus páginas, el relato de la historia culinaria de este lugar. Lo presentamos en la competencia internacional “Gourmand World Cookbook Award” el año 2012, porque creímos que la Patagonia tiene tantas bondades juntas, que merecían ser conocidas por todos. La obra, llamada “Patagonia Cuisine”, es una selección de la historia culinaria del territorio donde a la luz de la gastronomía local, contamos qué es la Patagonia, pero muy especialmente, destacamos el papel de su gente y su cultura.

Ganamos el premio al Mejor Libro Culinario del Año 2012 y con ello, se abrió la puerta a un horizonte amplio de oportunidades para ir más allá de lo que contaba el libro.

Luego del triunfo, me quedé pensando cómo dar un paso más allá con esta oportunidad, ya que haber ganado los Gourmand World Cookbook Award era como haber recibido el premio Oscar a la mejor película si se compara con la industria del cine internacional. Quería hacer algo más, porque veía a los productores cultivando, pero con dificultades para vender sus productos. Y sentía que podía aportar.

Me tomo la libertad de contar esta historia, porque la Patagonia donde vives tiene algo que muy probablemente no hay en ninguna otra parte del mundo, y que puede mejorar tu calidad de vida y de la de tu familia. Su tierra, su mar, sus lagos, su aire, sus montañas y ríos, son fértiles y sanos. Lo que se cultiva y produce en este lugar es igualmente natural. La familia campesina, el pescador artesanal y el productor local, mantienen las condiciones originales de los productos alimenticios (propiedades de sabor, aroma, color y textura) y las combinan con la elaboración de recetas hechas con estos insumos, que salvaguardan su estado natural y sus condiciones nutritivas orgánicas (sin transgénicos), con secretas preparaciones aprendidas de generación en generación, que reflejan las tradiciones y cultura del territorio.

Consumir estos alimentos es garantía de tener hábitos sanos de alimentación y por tanto, de vivir mejor. Sin embargo, no es una opción para la mayoría de la gente, porque no se sabe que existe y que se encuentra a la mano desde cualquier parte del planeta y mucho más si se vive aquí.

En Chile, no hay una política país de apoyo real a los pequeños productores alimenticios para que en conjunto, puedan ofrecer una plataforma de venta competitiva y de producir el stock que se requiere para responder a las necesidades del mercado, sin tener que competir con la industria masiva de consumo, donde no pueden entrar por los niveles numerosos de producción y si logran ingresar, no pueden mantenerse, porque se les paga a más de 90 días. Su negocio es pequeño y no resisten estos plazos.  No hay un plan de apoyo de comercialización integrada, y la vitrina de venta se reduce a su participación en ferias itinerantes donde pueden ofrecer sus productos al detalle en la temporada turística alta o para Navidad. Si apoyamos a los productores locales comprando sus productos, todos ganamos. Porque los apoyamos en sus emprendimientos, nos llevamos a casa cultura de nuestra Patagonia; comemos rico y sanamente.

Un dato más. La sustentabilidad o sostenibilidad turística acoge esta práctica cultural, porque la gastronomía es una variable transversal que busca el visitante de larga distancia, que paga feliz por vivir esta experiencia cultural, por medio de los sabores que cuentan lo que es nuestra Patagonia incluyendo en ello a su gente, movilizando la economía local con beneficios para todos quienes vivimos aquí en armonía con el medio ambiente.  ¿Qué mejor entonces que hacer propia esta opción e integrarla en nuestros hábitos alimenticios diarios? Junto a un equipo de profesionales comprometidos con esta visión, estamos trabajando en  ello con prontas novedades, posibles de conocer en nuestra página www.facebook/GASTRONOMIAPATAGONIA

¿Y tú, te sumas a esta apuesta?

(crédito fotografía: jlastras)

Weitzler

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here