El Tribunal Oral en lo Penal de Valdivia sentenció a cumplir una pena de 10 años y un día de presidio a cuatro personas –tres hombres y una mujer- que enfrentaron un juicio oral en el que el fiscal Sergio Fuentes Paredes acreditó su participación en el delito de tráfico ilícito de drogas.

Por el mismo delito fueron condenados también el líder de la banda, quien deberá cumplir una pena de 12 años y 184 días de presidio, y una mujer de nacionalidad peruana, a quien el tribunal le impuso una pena de 5 años y un día de presidio.

Los seis acusados fueron detenidos el 27 de septiembre de 2012 en el marco de la denominada Operación Alcatraz, que dirigió la Fiscalía de Valdivia y en la que participaron también la Brigada Antinarcóticos de la PDI y el departamento de Inteligencia de Gendarmería.

La agrupación era liderada desde el Centro de Cumplimiento Penitenciario de esta ciudad por Orlando Guzmán Ávila, de 56 años, un narcotraficante que se hizo conocido en el año 2003, cuando se descubrió que dirigía desde la cárcel de San Antonio a una banda internacional que lavaba dinero proveniente del narcotráfico, comprando lujosos autos y departamentos, además de propiedades y terrenos como el hotel Amancay en Reñaca y un fundo en Puerto Cisnes.

El fiscal Sergio Fuentes explicó que “la banda adquirió en Santiago, en septiembre de 2012,  más de dos kilos de cocaína que fueron trasladados hasta Valdivia para comercializarla en esta ciudad. La coordinación para la adquisición y traslado de la droga la hizo Orlando Guzmán desde el interior del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Valdivia”.

En el juicio oral, que se efectuó entre el lunes y el viernes de la semana pasada, el fiscal Sergio Fuentes presentó el testimonio de una veintena de testigos y dos peritos, además de grabaciones de escuchas telefónicas con las que acreditó la responsabilidad de seis acusados en los hechos. Un séptimo acusado, que según la Fiscalía fue el encargado de transportar la droga desde el peaje de Lanco hasta Valdivia, fue absuelto por el tribunal.

En esta causa ya habían sido condenados dos gendarmes –el cabo primero Guillermo Sandoval Torres y el sargento segundo Rodrigo Pérez Figueroa- por el delito de cohecho, debido a que facilitaban, a cambio de beneficios económicos, el ingreso a la cárcel de especies prohibidas que eran entregadas a Orlando Guzmán, como licores, comida, útiles de aseo personal y los teléfonos celulares con los que el líder de la banda coordinó la adquisición de la droga con los demás miembros de la agrupación.

 

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