(Reuters) – El presidente Barack Obama planea imponer el jueves la más profunda reforma al sistema de inmigración de Estados Unidos en una generación, disminuyendo la amenaza de deportación a unos 4,7 millones de inmigrantes indocumentados y configurando un enfrentamiento con miembros indignados del Partido Republicano.

En extractos divulgados antes de su discurso de las 0100 GMT del viernes, Obama rechazó las criticas de los republicanos que sostienen que su medida equivale a una amnistía para inmigrantes ilegales y los instó a aprobar un proyecto de ley detallado que reforme el sistema de inmigración.

La amnistía real, dijo, es “dejar este sistema roto de la forma en que está. Una amnistía masiva sería injusta. Una deportación masiva sería imposible y contraria a nuestra naturaleza”.

Con 11 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos, el plan de Obama permitiría que unos 4,4 millones de personas que son padres de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales permanezcan en el país de manera temporal, sin la amenaza de deportación.

El permitirá que aquellos residentes indocumentados postulen legalmente a empleos y se sumen a la sociedad estadounidense, pero no podrán votar ni optar a seguros bajo la ley de salud insignia del presidente. El decreto se aplicará a aquellos que han estado en el país por al menos cinco años.

Unas 270.000 personas adicionales podrían optar a eximirse de la deportación bajo la expansión de una medida de Obama del 2012 para detener la deportación de personas que fueron llevadas de manera ilegal a Estados Unidos cuando eran niños por sus padres.

Obama sostuvo que sus acciones no sólo son legales, sino que además son del tipo adoptado por presidentes durante los últimos cincuenta años, tanto republicanos como demócratas.

“Y a aquellos miembros del Congreso que cuestionan mi autoridad para hacer que nuestro sistema de inmigración funcione mejor, cuestionan la sabiduría de que yo actúe donde el Congreso ha fallado, les tengo una respuesta: Aprueben un proyecto de ley”, afirmó.

Los aliados demócratas de Obama lo respaldaron. “Estamos con él”, dijo el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid.

Pero los republicanos lo criticaron, acusando a Obama de exceder su poder constitucional un año después de declarar que él no tenía la autoridad para actuar solo.

“En lugar de trabajar juntos para reparar nuestro sistema de inmigración roto, el presidente dice que actuará por su cuenta”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, en un video en YouTube.

“Así no es como funciona la democracia. El presidente ha dicho antes que ‘él no es un rey’ y que ‘no es un emperador’, pero ciertamente actúa como uno”, agregó.

Weitzler

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here