Ignacio Pérez, el pequeño que fue trasplantado de hígado durante la jornada de este sábado, se mantiene en estado grave y viviendo momentos decisivas.

El último parte médico consignó que las próximas 48 a 62 horas serán claves para su estado de salud luego de quedar en coma inducido.

El menor de seis años había sido declarado prioridad nacional, pero, al no aparecer un donante, fue su padre, Eduardo Pérez, quien le dio parte de su hígado.

Si bien la operación resultó exitosa, el jefe del área, Franco Innocenti, aseguró que “la evolución de una operación como esta es difícil. Es probable que haya un empeoramiento de sus condiciones en las primera horas”.

El padre, por su parte, se encuentra recuperándose de forma satisfactoria.

Weitzler

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