Weitzler
Guillermo Morales

(Reuters).- La Casa Blanca continuó presionando el domingo por su idea de una acción militar en Siria, pero enfrentó una batalla cuesta arriba en el Congreso, donde varios legisladores destacados dijeron que no están convencidos de aprobar los ataques contra las fuerzas del presidente sirio Bashar al-Assad.

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De cara a una votación crucial en el Senado de Estados Unidos prevista para el miércoles, el jefe de gabinete de la Casa Blanca Denis McDonough visitó cinco programas de conversación el domingo para afirmar que un ataque limitado en respuesta al supuesto uso de armas químicas por parte de las fuerzas del Gobierno sirio enviaría un mensaje disuasivo.

Pero Mike Rogers, el republicano que preside el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes y partidario de los ataques, dijo que el presidente Barack Obama hizo “un lío” de su defensa de un ataque militar para castigar a Assad.

“Es muy claro que él perdió apoyo en la última semana (…) el presidente no ha presentado un caso”, dijo Rogers en “Face The Nation” de CBS.

El plan de Obama enfrenta la resistencia de los republicanos y de sus correligionarios demócratas en el Congreso, donde muchos legisladores temen que los ataques militares en Siria puedan llevar a un compromiso prolongado de Estados Unidos en el país y que provoque mayores conflictos en la región.

“¿Estoy preguntando cuál es el tema de seguridad nacional? No se equivoquen al respecto, en el minuto es que uno de esos misiles crucero caiga allí, estaremos en la guerra siria”, dijo la representante demócrata Loretta Sanchez de California al programa “Meet the Press” de NBC.

“Que el presidente diga que esto es algo muy rápido y que saldremos de allí, así es como comienzan las guerras largas”, dijo Sanchez, quien se describió como “inclinándose por el no”.

Guillermo Morales

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