(Reuters).- Los alemanes votan este domingo en unas elecciones en las que la canciller, Angela Merkel, se presenta como favorita a un tercer mandato, aunque podría verse obligada a una coalición complicada con sus rivales de izquierdas tras un aumento de los apoyos a un nuevo partido antieuro.

Europa está siguiendo muy de cerca las primeras elecciones en Alemania desde la erupción de la crisis de deuda de la eurozona en 2009. Algunos esperan que Merkel asuma una postura más suave con los estados con más problemas de la UE, como Grecia, si se ve empujada a una llamada gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD).

Pero parece poco probable que haya cambios políticos importantes porque el SPD de centro-izquierda, cuyo líder es Peer Steinbrueck, está de acuerdo con la postura de Merkel incluso aunque la acusa de un liderazgo débil.

Los últimos sondeos de opinión muestran que el apoyo al bloque conservador de Merkel – su Unión Demócrata Cristiana (CDU) y la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) – es de alrededor de un 39 por ciento, unos 13 puntos por delante del SPD, el segundo mayor partido.

Eso garantiza virtualmente que Merkel, cuya firme defensa de los intereses alemanes durante la crisis la ha concedido niveles de aprobación de más del 60 por ciento, seguirá como canciller.

Weitzler

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