El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha asumido “plenamente” su responsabilidad por la inseguridad ciudadana, en el marco de la polémica que se ha desatado por el asesinato de la ex miss Mónica Spear y su marido, Henry Thomas.

   El suceso ocurrió el lunes, cuando Spear y Thomas, que iban acompañados de su hija de cinco años, bajaron del vehículo en el que circulaban por una autopista de Caracas por una avería y fueron tiroteados. Ellos murieron, mientras que la niña está grave.

“La masacre contra Mónica Spear y su esposo es una bofetada para todos. Yo asumo plenamente mi responsabilidad”, ha dicho durante la reunión que ha mantenido este miércoles con todos los gobernadores y los alcaldes electos de los 79 municipios más violentos del país.

Maduro ha admitido que “finalizando el año 2013 hemos visto un repunte peligroso de la violencia”, pero ha subrayado que “en los últimos 15 días ha habido un acumulado de hechos violentos”, de acuerdo con la prensa venezolana.

 

También ha matizado que Venezuela “ha heredado una serie de acciones delictivas provenientes de Colombia”, como el narcotráfico, el secuestro express y el sicariato, indicando que el asesinato de Spear podría ser obra de sicarios.

NUEVO MODELO

En este contexto, ha considerado que “la sociedad debe reaccionar”. “No es tiempo de desmayarse, de tirar la toalla o de bajar la guardia. Si hay una lección es que debemos trabajar en un nivel mayor de coordinación y eficiencia”, ha dicho.

Así, el jefe de Estado ha hecho un llamamiento a los líderes locales a “construir un nuevo modelo que enfrente verdaderamente este complejo problema de la violencia vinculada a los delitos, a los antivalores de la riqueza mal habida”.

Maduro ha afirmado que “la guerra al hampa es un modelo fracasado en Venezuela y en todo el continente, igual que el modelo ‘ni con el pétalo de una rosa'”. “Ni lo uno, ni lo otro, en este tema hay que construir un modelo de autoridad democrática, que garantice la protección, pero a la vez pacifique”, ha indicado.

Para empezar, ha propuesto “una jornada de seguridad que arranque hoy y en un mes tenga resultados para garantizar la paz, la seguridad y la convivencia”.

REUNIÓN EN MIRAFLORES

Maduro convocó ayer a todos los gobernadores y a los alcaldes electos de los 79 municipios más peligrosos del país para hablar de inseguridad ciudadana, advirtiendo en contra de “convertir el caso (de Spear) en un hecho de politiquería”.

El líder de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) –coalición opositora–, Henrique Capriles, ha acudido en calidad de gobernador de Miranda, cargo para el que fue reelecto en las elecciones regionales celebradas el 16 de diciembre de 2012.

“Estoy en el Palacio de Miraflores. Por la seguridad de los venezolanos iré a donde sea. Es un clamor nacional parar la violencia que está acabando con nuestro país”, ha dicho a través de la red social Twitter.

Ayer, nada más conocer el asesinato de Spear y Thomas, el líder opositor hizo una oferta de diálogo al Gobierno de Maduro al considerar que Venezuela vive “una situación de emergencia” a causa de la violencia.

“Le propongo al Gobierno que dejemos de un lado las diferencias que tenemos en lo político y que nos unamos en un solo bloque para ganarle la lucha a la violencia”, dijo.

Además, instó a los venezolanos a hacer una “reflexión inmediata”. “Lo que más debería pegarnos en el alma es que parezca que el país se está acostumbrando a este tipo de noticias”, consideró.

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