Por Soraya Said Teuber Abogada  Candidata a Diputada Distrito 25
Guillermo Morales
Weitzler

Gran interés ha causado en nuestra provincia, el estudio que realizará un equipo de la Universidad de Los Lagos de Osorno, con el fin de indagar sobre la realidad de los ciudadanos extranjeros que s

Cementerio Parque Esperanza

e han avecindado en la zona durante los últimos años. Las recientes olas migratorias han sido un tema que se ha posicionado con fuerza en la opinión pública, tanto por la magnitud del fenómeno como por los temores, muchas veces infundados, que esto genera en la población local.

Hay que plantear, de partida, que todos, de algún modo, somos inmigrantes en esta hermosa tierra. En mi caso como descendiente de alemanes y palestinos lo sé muy bien, y tengo muy claro el enorme aporte que realizan quienes, por diversos motivos, dejan su país de origen para aventurarse en nuevos territo

 

rios. Nuestra economía, nuestra cultura y nuestra visión del mundo se ven enriquecidas con la llegada de extranjeros, a quienes debemos recibir y acoger de buena manera.

Lo que urge es que desde el Congreso, se puedan buscar opciones para mejorar las condiciones en las que los inmigrantes viven y trabajan en nuestro país. La Ley de Extranjería vigente fue elaborada hace más de cuarenta años, y responde a un mundo que ya no existe. En 1975 no vivíamos en un entorno globalizado, y las posibilidades de comunicarse y trasladarse hacia otros países eran muy limitadas. Necesitamos una visión de las migraciones propia del siglo XXI, que tome en cuenta la complejidad y dinamismo de nuestra época, y no una legislación arraigada en el contexto de la Guerra Fría.

Como nación tenemos el deber de mejorar el acceso de los inmigrantes a los servicios básicos; debemos informarlos sobre sus derechos laborales, previsionales y de salud; y debemos incorporarlos en nuestro sistema educativo, al que sin duda tienen mucho que aportar. Con leyes más modernas y con el compromiso del Estado, los privados y la ciudadanía, sumados al trabajo y ganas de prosperar de estas comunidades extranjeras, podemos generar un círculo virtuoso que genere la voluntad cultural que todos anhelamos. Espero podamos construir un país moderno, abierto al mundo y que recibe con los brazos abiertos a quienes nos han elegido como su tierra adoptiva.

Weitzler

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