El Dakar es así. Una carrera contra el tiempo, que exige concentración, perseverancia, navegación, físico y estrategia. Y más. Un día puedes ser puntero y al siguiente, todo se puede ir abajo. Ignacio Casale, primero en la jornada inicial, hoy concluyó en sexta posición, tanto por una mala decisión que él mismo reconoce como por un pequeño dolor que, por ahora, está en observación.

Sobre la etapa de este lunes, el segundo mejor piloto de quads de 2013 señaló a ind.cl que “fue una etapa de mucha recta, de velocidad muy alta y elegimos por desgracia una mala relación de transmisión en la moto, por lo que la velocidad final fue menor que la de mis compañeros de categoría. Di mucha ventaja por ese lado”.

A esa decisión desafortunada, el chileno agregó que “a 100 kilómetros de la meta, un pequeño dolor en la mano me hizo bajar el ritmo y fue donde me superó Husseini (Sebastián) y el uruguayo De La Fuente (Sergio). Tampoco es tan malo, estoy a pocos minutos de la punta. Espero que el dolor disminuya para ir a atacar nuevamente. Esto recién comienza y estar a ocho minutos (del puntero) no es nada. Es una carrera muy larga y todo puede suceder”.

Sobre la molestia, Casale precisó que “tengo una lesión en la mano por tanta moto. Me la he tratado con kinesiología todo el año. No es algo grave, son los dos dedos que uso para frenar. Me estoy tratando en la clínica del Dakar y espero que las pastillas me ayuden con el dolor”.

Respecto a la jornada de mañana, el ahora cuarto piloto de la clasificación general explica que “el maratón consiste en no tener asistencia de tus mecánicos, sino que llegamos a un bivouac más chiquitito y nosotros tenemos que solucionar los problemas con lo que llevamos en la moto. Desde una rotura de neumático a una rotura grande en general”

Por lo mismo, el nacional indica que “hay que correr con la cabeza. Hoy rajaron neumáticos Marcos (Patronelli), (Lucas) Bonetto, (Rafal) Sonic, (Sebastián) Husseini y yo en cambio no, y estoy contento por ese lado”.

 

3a etapa: la competencia toma altura

Es “El Techo de América”, con 6.962 metros de altura. Este martes, cuando San Rafael quede atrás, el monte Aconcagua será testigo privilegiado de la tercera etapa del Dakar 2014, ya que los pilotos deberán internarse hasta los 4.300 metros de la precordillera, para luego descender hacia la ciudad de San Juan, Argentina.

En esta ocasión, motos y cuadriciclos recorrerán 665 kilómetros, con un enlace de 292 y una especial de 373. En tanto, autos y camiones deberán completar 596 kilómetros, 295 de enlace y 301 de especial.

 

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