(Reuters).- La explosión de un oleoducto en la ciudad china de Qingdao dejó al menos 35 muertos, provocó un incendio que sólo pudo ser controlado después de varias horas e interrumpió las actividades en un puerto clave para la actividad petrolera del país, reportaron medios y operadores portuarios.

El Gobierno local informó que el estallido ocurrió a las 10.30 de la mañana hora local (0230 GMT), mientras trabajadores intentaban reparar fugas en el oleoducto subterráneo de la estatal Sinopec Corp.

Qingdao es uno de los mayores terminales de importación de crudo de China que abastece a dos importantes refinerías de Sinopec -Qingdao y Sinopec Qilu Petrochemical Corp- y a otras más pequeñas e independientes.

Un operador chino dijo que el accidente podría provocar la interrupción del suministro de crudo dentro de China debido a que la explosión ocurrió en un oleoducto clave que alimenta a varias refinerías.

Operadores europeos informaron que las compras de crudo y productos petroleros de Sinopec habían sido suspendidas.

La explosión del oleoducto provocó un enorme forado en una autopista y una fuga de petróleo en el puerto de Qingdao, donde además se produjo un incendio, forzando la paralización de las operaciones.

El presidente Xi Jinping pidió a las autoridades locales a “no escatimar esfuerzos para rescatar a los heridos y fortalecer la seguridad para erradicar este tipo de incidentes”, dijo la agencia estatal de noticias Xinhua.

Un funcionario portuario aseguró que “el terminal no fue afectado por la explosión, pero los buques tanqueros tuvieron que hacerse a la mar por precaución”.

Weitzler

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here