Hoy amaneció sin vida el delfín que fuera rescatado ayer por funcionarios de Sernapesca San Antonio, en un enorme despliegue que involucró además a personal de la Armada, una agrupación de salvavidas, veterinarios de la Universidad Santo Tomás y hasta el cuerpo de Bomberos de Viña del Mar.

Con este lamentable desenlace concluye una historia que comenzó el miércoles, cuando alrededor de las 17:00 horas, personal de Sernapesca San Antonio recibe el aviso de un delfín varado en el sector de Las Cruces, comuna de El Tabo. “Tras una observación externa, alrededor de las 19:00 horas se toma la decisión de llevarlo tres millas náuticas mar adentro, con la ayuda de una patrullera de la Armada, para su liberación”, relata Alfonso Ruiz, encargado de rescate animal de la oficina de San Antonio.

No obstante, al día siguiente, el ejemplar (un juvenil de aproximadamente 150 centímetros) reapareció en la playa de San Sebastián, con el riesgo de un nuevo varamiento. La alerta fue dada por los salvavidas del Grupo de Rescate Anfibio San Sebastián (GRASS), quienes impidieron que el cetáceo varara completamente. “Fueron alrededor de cinco voluntarios del grupo rescatista que estuvieron al menos durante tres horas impidiendo que el animal alcanzara la orilla en medio de un oleaje tremendo”, relata Ruiz.

La emergencia captó la atención de curiosos y turistas que a esa hora se encontraban en la playa, por lo que fue necesaria la intervención de la Armada para contener el gentío y acordonar el área, permitiendo así que tanto los voluntarios de GRASS como el personal de Sernapesca condujera al delfín a una camioneta, para trasladarlo a Viña del Mar, donde sería atendido en el Hospital Clínico Veterinario de la Universidad Santo Tomás.

Alrededor de las 17:30 horas, el delfín es ingresado al centro clínico donde fue necesario armar una piscina de más de cuatro metros de diámetro. Mientras el animal se mantenía húmedo con toallas y mangueras, se solicitó la colaboración del Cuerpo de Bomberos de Viña del Mar, quienes en 15 minutos llegaron con un camión aljibe para llenar la piscina con alrededor de 4 mil litros de agua en menos de 10 minutos.

Al recuperar la capacidad natatoria el delfín mostró una leve mejoría en su comportamiento, lo cual permitió al Encargado Nacional de la Unidad de Rescate de Sernapesca, Mauricio Ulloa, aplicar los medicamentos correspondientes. “Se le hizo el tratamiento de inicio que corresponde (dexametasona como antischock y desinflamatorio inespecífico y antimicrobianos para una posible infección) y al cabo de una hora el ejemplar mostró una leve mejoría comenzando a nadar pero siempre con dificultad y ladeado”, relata el médico veterinario.

Asimismo, Ulloa agrega que el delfín “tenía una herida importante en el abdomen, aparentemente una mordedura de pinnípedo o fócido, lo que coincidía con los exámenes radiográficos que mostraban la presencia de líquido en la cavidad abdominal. No es posible determinar si en el primer varamiento el día miércoles ya presentaba esta mordedura o se produjo en forma secundaria a consecuencia de la lentitud y dificultad para nadar”.

Por estas lesiones, y pese a todos los esfuerzos desplegados por Sernapesca y otras instituciones, finalmente el delfín no sobrevivió, por lo que el encargado de rescate animal realizó hoy por la tarde una necropsia, y determinó la donación del cetáceo a alguna institución (Universidad, centro de investigación o museo).

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