Existen diversos sistemas de observación a nivel mundial cubriendo procesos oceanográficos. Diariamente científicos internacionales monitorean fenómenos como la corriente del “Niño” mediante equipos posicionados a lo largo de la “Línea del Ecuador”, desde Australia a América del Sur.

En Chile, han ocurrido diversos episodios ambientales naturales y antrópicos. Uno de los sectores más “sensibles” en materia medioambiental está representado por la zona del Seno del Reloncaví. Basta recordar la crisis ambiental generada por el fenómeno de Floraciones Algales Nocivas (FAN) y la erupción del volcán Calbuco, entre las que más han afectado a la Región de Los Lagos en el último tiempo.

Este escenario reflejó que la industria del acuícola no contaba con información suficiente para enfrentar la crisis ambiental, conocer los desplazamientos del bloom de algas, y así, respaldar la toma de decisiones. Por otro lado, todo el sedimento en suspensión proveniente del Calbuco terminó en el océano y no se sabe concretamente cuál fue el impacto del fenómeno en la biología marina.

Fondequip: Implementación de nuevas tecnologías
Para contrarrestar esta situación, y contar con el equipamiento necesario para realizar mediciones medioambientales, la Universidad de Los Lagos, mediante su Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos de Ambientes Costeros i~mar, postuló y se adjudicó uno de los proyectos correspondientes a la V versión del Concurso Fondo de Equipamiento Científico y Tecnológico (Fondequip) de CONICYT, por un total de $136.487.041.

Estos recursos permitirán potenciar el equipamiento técnico de la casa de estudios para el desarrollo de proyectos de investigación. Adicionalmente, la Universidad de Los Lagos hará un aporte de $27 millones que ayudarán a financiar las operaciones de instalación del equipo y su mantención.

Del total de universidades que se adjudicaron financiamiento, 11 pertenecen a regiones, por lo que 17 equipos (57% del total) estarán instalados en distintas zonas del país. Este año se destinaron recursos por casi $5.300 millones, se incrementó el número de postulaciones de 124 a 173 proyectos admisibles para acceder a nuevos equipamientos, renovar equipos obsoletos o ampliar o mejorar los existentes. “Para CONICYT es relevante que el mayor porcentaje de proyectos adjudicados corresponda a iniciativas provenientes de instituciones regionales, lo que refleja el esfuerzo por fortalecer la investigación que se está realizando en universidades de distintas zonas del país”, indica Andrés López, coordinador del Programa Fondequip.

Sistema de observación en la Patagonia Norte
Pero ¿en qué consiste el nuevo equipamiento tecnológico con el que contará la Universidad de Los Lagos? Se trata de un sistema de observación oceanográfico en línea (boya oceanográfica) que estará ubicado en un sector donde existe una profundidad de 250 metros (centro del Seno del Reloncaví), frente a las costas de la isla Huar. El objetivo del proyecto es realizar un trabajo de medición a largo plazo (mínimo 5 años) para poder generar datos y estadísticas comparativas. Será el primer sistema de medición que estaría disponible para todo público con tecnología de punta.

A cargo del proyecto se encuentra el doctor en Oceanografía, Iván Pérez-Santos, quién se integró este año al Centro i~mar. El profesional es cubano y lleva 15 años en Chile. Destaca su amplia experiencia en esta materia, ya que lideró anteriormente la instalación de una boya de similares características en el canal de Puyuhuapi perteneciente al Programa COPAS Sur-Austral de la Universidad de Concepción.

El doctor Pérez-Santos plantea que el conocimiento sobre los procesos atmosféricos y oceanográficos que se desarrollan actualmente en la Patagonia norte de Chile, demanda la instalación de un sistema de observación que registre con alta resolución temporal la variabilidad climática-oceanográfica local y regional. “La instalación de boyas oceanográficas forma parte de los instrumentos más usados a nivel global para cumplir estos objetivos, permitiendo el registro y transmisión en tiempo real de las condiciones ambientales para su uso en la toma de decisiones”, comenta el investigador.

El especialista, quien además imparte la asignatura de Oceanografía en la carrera de Ingeniería Ambiental de la ULagos, agrega que “la boya contará con una estación meteorológica para medir la temperatura del aire, presión atmosférica, la dirección y velocidad de los vientos. A un metro de la superficie se instalará una sonda multiparámetro para medir temperatura del agua, salinidad, oxígeno disuelto, clorofila, pH y variaciones de las corrientes marinas”.

Weitzler

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