El Gobierno uruguayo decretó hoy la emergencia agropecuaria dado el déficit hídrico en el norte del país, por lo que hará uso del Fondo Agropecuario de Emergencia (FAE) para otorgar un préstamo sin intereses a los productores familiares de hasta 500 hectáreas, informaron fuentes oficiales.

Cementerio Parque Esperanza

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) afirmó que los apoyos están destinados a los rubros de ganadería y lechería.

Según las estimaciones de la cartera, beneficiarán a unos 2.200 productores.

La emergencia, que correrá por un plazo de noventa días, abarca zonas de los departamentos de Artigas, Salto, Paysandú, Rivera, Tacuarembó, Río Negro y Durazno.

Concretamente, el Gobierno utilizará el FAE -creado en 2008- para poner a disposición de los productores raciones de cáscara de soja para alimentar a los animales, que se entregarán en tres partidas: la primera entre el 1 y el 10 de abril, la segunda entre el 1 y el 10 de mayo y la tercera entre el 1 y el 10 de junio.

“Vamos a comenzar con el operativo a partir de mañana (jueves), que implica la convocatoria de las mesas de desarrollo rural”, señaló en rueda de prensa el director de Descentralización del MGAP, Ricardo Teixeira.

En esas mesas estarán presentes diferentes organizaciones rurales, que estarán a cargo de relevar la demanda entre los productores de los siete departamentos afectados y llenar una planilla con aquellos que soliciten el apoyo del Gobierno, para lo que hay plazo hasta el 16 de marzo.

Las autoridades del MGAP explicaron en conferencia de prensa que se comienza con la entrega de cáscara de soja el 1 de abril ya que antes es necesario hacer el relevo de la demanda, para así encargar la compra de ese producto y distribuirlo.

Se podrán registrar para esa ayuda aquellos que lo hagan a través de organizaciones o grupos rurales y quienes no tengan deudas con el MGAP de operativas anteriores.

El crédito que otorgará el Gobierno a los productores familiares de hasta 500 hectáreas se podrá devolver sin intereses y, según detallaron las autoridades, en dos pagos anuales, uno en julio de 2019 y otro en julio de 2020.

El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Enzo Benech, explicó que, al no llover, se produjo un “déficit hídrico” que “genera problemas” y obliga al Gobierno a utilizar “todas las herramientas” que tiene a su disposición.

Consultado sobre el daño que ha ocasionado esta sequía, Benech aseguró que es “importante” pero que aún no está “cuantificado”.

Weitzler

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