Rodrigo Carrasco - Ex SEREMI de Desarrollo Social
Por Rodrigo Carrasco – Ex SEREMI de Desarrollo Social
Weitzler
Guillermo Morales

Tuve la experiencia de vivir en La Habana el año 99 como joven universitario y emprendedor social,  y donde pude palpar la realidad que han tenido que enfrentar millones de cubanos durante varias décadas.

Cementerio Parque Esperanza

Hoy, y tras la muerte de Fidel Castro, veo con estupor como muchísimas personas importantes y de amplia tribuna, faltan a la verdad y pretenden imponer un doble estándar inmoral.

Un éxito en salud destacan algunos de ellos, pero la realidad es que para el pueblo cubano la salud ha sido pobrísima y básica,  sólo existe una fracción de buen nivel para la elite, y promovida para propaganda internacional del propio régimen.

La educación y el alfabetismo de primer nivel nos señalan otros, pero la verdad se trata de una enseñanza puramente proselitista y de un sesgo brutal, desde la educación básica a la universitaria.

Se ha perseguido a disidentes, a homosexuales, a religiosos, y a muchísimos que sólo quisieron soñar con ser los dueños de sus propias vidas.

Lo único sincero que ha dejado la dictadura de Castro es la hidalguía del hombre y la mujer cubana, y la enorme resiliencia de un pueblo que ha tenido que vivir por años en una pobreza material y espiritual impuesta a la fuerza y controlada de manera medular con un esquema de soplones privilegiados.

Han sido casi 60 años de un régimen de falacias, donde el balance es de muchísimo más sufrimiento y división que de cualquier otra pequeña propaganda que nos pretendan imponer con malas artes.

Lo más triste e irreversible, es el daño que se le ha hecho a millones de familias, padres, jóvenes, y niños que no han podido tener la libertad de seguir un sueño. Su sueño.

El proyecto de largo plazo de cualquier familia cubana es: qué hacemos hoy para comer.

No existen quienes planifiquen su futuro.

No existen jóvenes con planes de estudio y desarrollo profesional.

No existen familias con planes de tener una vivienda, y mucho menos planes de viajar o tener vacaciones.

No existen parejas con planes de tener hijos y que ellos a su vez desarrollen sus propios planes y sueños…

Solo existe PLANIFICACIÓN CENTRAL.

Fueron casi SESENTA AÑOS que aun no sabemos cuando terminan, pero ya es demasiado tarde. El dictador murió, y muchas almas nacieron y murieron sin ser libres y sin poder seguir sus sueños, teniendo que asumir que desde la cuna les fue arrebatada su dignidad y toda su vida enfrentaron una brutal injusticia social.

Guillermo Morales

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