La mosca de los cuernos (Hæmatobia irritans) es un parásito que genera millonarias pérdidas al sector ganadero. Para controlarlo, un proyecto realizado por la Universidad Católica de Temuco y cofinanciado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), está desarrollando un producto fitoterapéutico con acción repelente.

La idea es —siguiendo la tendencia mundial a un mayor uso de lo natural y orgánico— aprovechar las propiedades de extractos o aceites esenciales de hierbas, como quillay y  boldo, que han demostrado tener acción repelente/insecticida y que pueda ser utilizado en la industria pecuaria.

Esta parasitosis durante años ha sido controlada con productos sintéticos los cuales, por manejos inadecuados han seleccionado a poblaciones de moscas resistentes, obligando a utilizar mayores dosis y frecuencias de aplicación. Como consecuencia de esta práctica, comenzaron a detectarse residuos de estos antiparasitarios en los productos y subproductos de origen animal, llegando a prohibirse en algunos países el control químico de las parasitosis.

De acuerdo a estimaciones del Informativo Agropecuario Bioleche-INIA Quilamapu, un animal baja al menos un 3% del  peso a  consecuencia  de  la  pérdida de  sangre, lo  que en términos económicos puede  representar una  merma del orden de $5.000 a $12.000 por animal. Si a esto se agrega una reducción estimada del 4% en la producción de leche, se llega a menores ingresos para el sector pecuario bovino que, según datos del 2001, alcanzarían a un total cercano a los US$ 25 millones.

“La ejecución del proyecto permitirá identificar y desarrollar un repelente vegetal que pueda ser utilizado a nivel predial e incluso escalado comercialmente para el control de la mosca de los cuernos en ganadería”, destaca el coordinador de la iniciativa, Carlos Lüders.

Al respecto, el ejecutivo de innovación de FIA y supervisor del proyecto, Claudio Soler, agrega que hoy los consumidores ya valoran prácticas de producción sustentables, con el empleo de insumos o aditivos naturales que no afecten la calidad de los alimentos. Es así como el uso de fitoterapéuticos naturales, es una buena noticia para la inocuidad alimentaria y para los ganaderos del país que luchan diariamente contra esta mosca.

“Organismos como la Food and Drug Administration (Estados Unidos) y  la Agencia Europea de Medicamentos  buscan  reducir  el  uso  de  fármacos de síntesis en el manejo sanitario,  por lo tanto, la  Medicina  Veterinaria  debe  innovar  en  nuevas  alternativas para mantener el estado sanitario y productivo de los animales”, sin afectar la calidad de los alimentos, para consumo humano, que de ellos se derivan”,  complementa Soler.

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