Weitzler
Guillermo Morales

(Reuters).- El número de refugiados sirios ha superado la marca de los dos millones, dijo una agencia de Naciones Unidas el martes, advirtiendo que el mundo enfrenta su peor amenaza a la paz desde la guerra de Vietnam.

Cementerio Parque Esperanza

Mientras el presidente Barack Obama intentaba conseguir los votos en el Congreso para un posible ataque estadounidense contra Siria, las fuerzas israelíes que entrenan con la Marina de Estados Unidos en el Mediterráneo pusieron los nervios de punta a Damasco con una prueba de misiles que desató una alerta de Rusia, aliado de Siria.

Obama pidió a los legisladores que respalden una acción militar para castigar al presidente Bashar al-Assad por matar cientos de personas con gas letal el mes pasado, una acusación que el mandatario sirio negó el lunes al advertir a Washington y sus aliados franceses de una represalia.

Con muchos estadounidenses, incluyendo a legisladores de su propio Partido Demócrata, temerosos de involucrar al país en una tercera guerra importante en una nación musulmana este siglo, Obama ha insistido en que no quiere un “cambio de régimen” en Siria.

Pero eso es precisamente lo que los rebeldes sirios y sus patrocinadores entre los aliados árabes de Washington quieren, mientras luchan por mantenerse firmes e intentar avanzar.

Según un reporte de la oposición, las fuerzas del Gobierno tomaron el martes la estratégica ciudad de Ariha, en el noroeste del país, aunque otros dijeron que la batalla continuaba.

Por su parte, la oposición con sede en Estambul informó el martes que un experto sirio en medicina forense que posee evidencia de la participación del presidente Assad en el ataque con armas químicas desertó hacia Turquía.

SurNoticias.cl

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