• Proyecto fue aprobado en general por la Cámara Alta. “Todos deben sentir la mano firme de la Justicia”, señaló el Senador Rabindranath Quinteros.
Weitzler
Guillermo Morales

Como un nuevo paso en la tarea de reconstruir la deteriorada confianza en las instituciones calificó el senador Rabindranath Quinteros al proyecto de ley que aumenta las penas para los delitos de soborno y cohecho, que además tipifica el delito de soborno entre particulares y la administración desleal.

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La iniciativa, aprobada esta semana en general por el Senado, también aumenta la responsabilidad penal de las personas jurídicas en los delitos de lavado de activos, financiamiento del terrorismo y delitos de cohecho.

El senador Quinteros indicó que éste es “un paso más en la tarea que se fijó este Senado en pos de mejorar los estándares de probidad y transparencia y reconstruir con ello la deteriorada confianza en las instituciones”.

Puntualizó que, actualmente, las penas para castigar los delitos de cohecho y soborno son demasiado bajas y se necesita aumentarlas en sintonía con la gravedad que han adquirido estos delitos y el efecto que provocan en la sociedad pues afectan la confianza y el orden de las instituciones.

Junto con valorar los alcances del proyecto de ley, Quinteros enfatizó que la señal debe ser clara y contundente para todos los que han traicionado al servicio público, “que son una minoría, pero que perjudican con su accionar la imagen de todos los funcionarios públicos, sean alcaldes que se desvían de su deber de atención a los más débiles, militares que arriesgan la seguridad nacional con sus negocios, políticos que traicionan la confianza que les ha depositado la gente, policías que se dejan tentar en el ambiente en que actúan o fiscalizadores que hacen la vista gorda frente a las irregularidades”.

Afirmó que las señales deben extenderse “a quienes se han acostumbrado en el mundo de los negocios a ganar con trampa”.

El parlamentario sostuvo que “todos deben sentir la mano firme de la Justicia. Todos, no solo el delincuente que no tuvo muchas oportunidades de salir de ese ambiente.  También el sinvergüenza, de cuello y corbata, que sí ha tenido la posibilidad de prosperar, pero que prefirió la ganancia fácil al trabajo duro”.

“Un Chile más justo se construye no solo a partir de reformas sociales, sino que también de servicios públicos más probos y transparentes y negocios más limpios y leales”, sentenció.

La iniciativa ya aprobada en general quedó en condiciones de discutirse en particular por la Comisión de Constitución del Senado.

Guillermo Morales

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