Guillermo Morales
Weitzler

Argentina recurrirá a los organismos como La Haya y la ONU por el conflicto de especulación financiera que le han creado los fondos buitre, violatorio de sus leyes y las normas internacionales.

Cementerio Parque Esperanza

Así lo adelantó hoy su jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, quien responsabilizó, además, al Poder Judicial norteamericano de mala praxis.

“Decir que estamos en default (cesación de pagos) es una patraña absurda”, sentenció el jefe de ministros esta mañana al hablar desde la Casa Rosada.

Capitanich informó que el Gobierno “abre una apelación ante la Corte de La Haya sobre el proceso de reestructuración de deuda, y propiciar un debate en la Organización de Naciones Unidas (ONU) “a fin regular la obligatoriedad del acuerdo de mayorías por sobre las minorías”.

El funcionario criticó y responsabilizó a quienes desde la comunidad internacional “avalan la acción de grupos minúsculos que pretenden fulminar un proceso de reestructuración de deuda soberana”.

Luego de una intensa negociación, el ministro argentino de Economía, Axel Kicillof, informó anoche que los fondos buitre, el mediador Daniel Pollack y el juez Thomas Griesa rechazaron todas las ofertas de su Gobierno para encontrar una salida viable.

Kicillof insistió que el Gobierno no firmará nada que ponga en riesgo los contratos internacionales contraídos, ni el futuro del pueblo argentino, ni del país.

El 93 por ciento de los tenedores de bonos de la deuda argentina acordó en los canjes de 2005 y 2010 aceptar pagos con una quita del 70 por ciento -aun así les es muy rentable-, pero el restante siete por ciento rechazó sumarse.

El uno por ciento de ese minúsculo grupo en particular las financieras NML Capital y Aurelius planteó un pleito legal contra Argentina ante Griesa para exigir pagos excesivos por bonos que adquirieron a terceros a precios viles. El magistrado los apoyó.

Su fallo inmovilizó fondos depositados por Buenos Aires en bancos norteamericanos para saldar los compromisos con sus acreedores.

A causa de esa sentencia, ahora calificadoras financieras declararon a Argentina en default, que en la práctica no lo es pues además de solvencia económica, este país pagó pero el dinero fue retenido por lo que no está en cesación de pagos como quieren hacer ver, recalcó Capitanich.

Respecto a la negociación de bancos privados argentinos con los fondos buitre para comprarle los bonos de la deuda, el funcionario dijo que cualquier acuerdo entre privados es una cuestión fuera de los canales oficiales, “pero que deben respetar los principios esenciales del Estado”, señaló.

Mientras, la Convocatoria Económica y Social por Argentina, que nuclea a distintos espacios políticos, sociales e intelectuales, se congregó la víspera ante el Cabildo en esta capital para manifestar su apoyo al Gobierno.

SurNoticias.cl

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