El Ministerio de Obras Públicas recibió este martes 30 de diciembre las ofertas de cinco consorcios nacionales e internacionales interesados en participar del proceso de relicitación para la remodelación, ampliación y operación del Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez (AMB), proyecto que considera una inversión estimada de US$ 630 millones y cuyo nuevo ciclo de concesión comenzará en octubre de 2015.

Se trata de los consorcios: Grupo Pudahuel (Ferrovial Aeropuertos Chile S.P.A, Echeverría Izquierdo S.A., Icafal Inversiones S.A. y Ferrovial S.A.); Grupo Consorcio Aeroportuario AMB (Agunsa S.A. y Concesiones Viarias Chile Tres S.A.); Grupo Aeropuerto Santiago (Grupo Costanera S.P.A. y Atlantia S.P.A.); Consorcio AMB (OHL Concesiones Chile S.A.; Grupo Odinsa S.A. y Flughafen Zurich AG); y Grupo Nuevo Pudahuel (Vinci Aeroports S.A.S.; Aeroports de Paris S.A. y Astaldi).

“Se han presentado cinco grandes consorcios, que actualmente operan diversos aeropuertos, entre ellos, Roma, Londres, París y Santiago. Esto da cuenta que Chile da confianza a los inversionistas, tal como lo ha señalado la Presidenta Bachelet y el Ministro de Hacienda”, destacó el Ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga.

La recepción de ofertas incluyó las propuestas técnicas y económicas, y tras el proceso interno de revisión de los aspectos técnicos de las mismas, el próximo 04 de febrero se conocen las ofertas económicas para saber quién será el próximo concesionario del Aeropuerto Arturo Merino Benítez.
“Esta es una licitación que nos permitirá contar con un aeropuerto moderno, de categoría mundial, para 30 millones de pasajeros, con nuevo terminal internacional, más estacionamientos y un conjunto de beneficios para los usuarios”, destacó el Titular de Obras Públicas.

“La construcción de este nuevo y moderno aeropuerto conlleva una inversión de más de US$ 630 millones, generará más de 2.500 empleos, así como recursos adicionales, que nos permitirán seguir mejorando otros aeropuertos y aeródromos en todo el país”, apuntó el Ministro Undurraga.
“En síntesis, esta es una licitación extraordinariamente importante para Chile desde varias miradas: primero, en estándar de aeropuerto para que tengamos uno de categoría mundial; segundo, por la confianza que demuestran inversionistas y la magnitud de la inversión; y tercero, porque reimpulsa el sistema de concesiones en nuestro país”, subrayó.

Por su parte, el Director General de Aeronáutica Civil DGAC, general de aviación Maximiliano Larraechea, destacó que “este hito que alcanzamos hoy, en nuestra visión, es una gran forma de terminar el año porque aquí se está cerrando en forma exitosa un trabajo de mucha gente, que representan el trabajo del Estado de Chile, en la consecución de un logro que es muy importante para los chilenos”.

El proyecto considera una serie de obras en beneficio de los usuarios, tales como la construcción de un Nuevo Edificio Terminal Internacional de Pasajeros, lo que implicará una ampliación de 175.000 m2 y la remodelación del Actual Terminal para Tráfico Nacional, en una superficie de 110.000 m2, con una ampliación de 9.000 m2 adicionales.

El proyecto también aumentará los estacionamientos para vehículos desde los actuales 3.800 estacionamientos, a 7.800 plazas, es decir, más que duplicándolos, y para el efecto se incluirán dos edificios de tres pisos.
Se contempla, entre otras modernizaciones, la implementación de 70 nuevos módulos de autochequeo, lo que permitirá más que triplicar la oferta actual (20 módulos) para agilizar las operaciones y trámites propios del viaje. En la misma línea se ubican modernos sistemas de scanner para el equipaje y en materia de infraestructura, nuevos ascensores, escaleras mecánicas y veredas rodantes.

En materia arquitectónica, el nuevo aeropuerto considera el desarrollo temático por zonas geográficas, es así como se contará con espacios ambientados en la Patagonia, el Valle Central, la Isla de Pascua, la Costa y el Desierto de Atacama. En el ámbito energético, se estima que las futuras dependencias deberán generar un 35% de ahorro de energía, respecto de la actual construcción.

Por otro lado, se habilitarán obras para que el terminal tenga conectividad con Transantiago. Así, los pasajeros podrán llegar y salir desde el aeropuerto con tarjeta BIP. El sistema contempla hacer transbordo en un servicio interno gratuito de transporte, hacia los terminales nacional e internacional.

El periodo de la nueva concesión se iniciará en octubre de 2015 por un plazo de 20 años.

Weitzler

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